5 tips para mejorar tu descanso

¿Te preocupa tu descanso? La gran mayoría de las personas adultas no duermen bien por las noches. En parte la culpa es del estrés, pero también sucede que no se elige bien la cama adecuada o no se cuida el ambiente del dormitorio. Estos consejos te ayudarán a descansar mucho mejor y son especialmente importantes si tienes pensado cambiar tu cama, ya que podrás elegir la perfecta para dormir como un bebé todas las noches.

1) El somier también importa

¿Por qué le damos tanta importancia al colchón y tan poca al somier? Lo cierto es que es un error muy frecuente a la hora de comprar una cama. Miramos y remiramos el colchón pero nos conformamos con cualquier somier barato que nos regalen en la compra o que elijamos por su precio más que por otros factores.

Los somieres de láminas, los más utilizados actualmente, son también los más adecuados cuando son de calidad. Esto es así porque aportan un margen de flexibilidad que las bases tapizadas, las cuales no sirven además para todos los tipos de colchón.

Sin embargo, cuando las láminas son malas estas ceden y hacen que el colchó acabe por deformarse al hundirse más en unas áreas que en otras. Las láminas malas tienen también mayores posibilidades de acabar rompiéndose, lo que hace que haya que tirar el somier y comprar otro ya que debido a su precio no compensa cambiarlas.

2) Elegir el colchón no es cuestión de precio

Elegir un buen colchón no consiste en comprar el más caro. Un buen ejemplo lo tenemos en los colchones de látex, que gozaron de tanta fama y que tienen precios muy caros, pero que han demostrado no ser los mejores.

Escoge un colchón con una cama gruesa de viscoelástica y con un corazón de muelles ensacados. Los muelles le darán una mayor adaptabilidad al cuerpo y no se deforman como sucede con la espuma. Además, cuánto más gruesa sea  la capa de viscoelástica más cómodo será el colchón.

Algunas personas solo se fijan en que tenga viscoelástica, pero no se fijan en el grosor de la capa, lo que hace que al final no obtengan las ventajas esperadas de este material.

3) La temperatura en la cama debe de ser la correcta

Uno de los trucos para dormir a gusto es hacerlo a la temperatura correcta. Las fundas nórdicas son una gran ayuda, porque se puede usar el relleno más adecuado para cada estación y tener en cama siempre la mejor temperatura. Un buen relleno, transpirable y del grosor adecuado, garantiza un calor agradable y que no habrá humedad en la cama.

Puedes completar el nórdico con sábanas térmicas o de coralina si así las necesitas. Este tipo de sábanas tienen la ventaja de que al meterse en cama, ya están calientes. Así, no hay que calentar el tejido con el cuerpo y no hay esa sensación tan desagradable de destemple al acostarse, que hace que algunas personas no den recuperado la temperatura corporal.

Las sábanas térmicas y similares evitan también la sensación de pies fríos que puede hacer que sea imposible dormir bien. Son mejores que las mantas eléctricas porque no tienen peligro alguno y también que las bolsas de agua ya que no tienen humedad.

4) El ambiente en la habitación es muy importante

La habitación debe de tener un ambiente relajado y estar ordenada. Si tienes todo desorganizado, la sensación que te trasladará no será la más agradable. Unas cortinas opacas, bien cerradas y que faciliten el aislamiento son una buena ayuda. También que la puerta no tenga cristal para que no te enteres de los movimientos que pueda haber por la casa.

El despertador es importante, pero intenta que no se escuche ni se vea para que no estés constantemente pendiente de la hora. Puedes usar un ambientador agradable que te ayude a relajarte y que te haga sentir muy a gusto en cama. La música bajita y relajante es también una opción, ya que te aísla de los ruidos de tu alrededor, pero usa siempre un dispositivo que se apague al poco rato para que no tengas que estar escuchando toda la noche la música.

5) Desconecta de todo antes de acostarte

Por último, para poder descansar muy bien es importante desconectar absolutamente de todo. Si eres de los que se quedan dormidos con la tele porque les ayuda a coger el sueño, prográmala para que se apague pasado un tiempo porque la tele encendida puede hacer que sea imposible descansar correctamente.

No trates de trabajar en cama antes de dormir o tu cabeza continuará trabajando en los problemas en lugar de descansar y no te acuestes con el estómago lleno. Para evitar tener hambre puedes tomarte un poco de leche caliente o una infusión, pero no tomes mucho líquido o despertarás para ir al baño.

Cada cuánto tiempo debo cambiar mi colchón

Siempre nos han dicho que la vida útil de un colchón es de aproximadamente diez años. Un colchón de una calidad medio bajo puede dar problemas a partir de los seis años mientras que uno de calidad alta puede aguantar algo más de la década.

Los nuevos materiales han contribuido a alargar un poco más la vida del colchón, que se puede mantener impecable más tiempo. Pero hay signos inequívocos de que es hora de mirar los precios de los colchones online y buscar una buena oferta.

Síntomas de que es hora de cambiar de colchón

Habitualmente, el colchón ofrece ciertos avisos que indican que es hora de realizar un cambio. A veces, estos avisos son ya visibles, como abultamientos en determinadas zonas, que el colchón se hunda en un punto o que los muelles hagan mucho ruido durante la noche. Cuando se presentan este tipo de señales es porque ya hay un deterioro bastante serio del colchón.

Lo normal es que antes de todo eso haya ya otras pistas que nos pongan en aviso de que es hora de cambiar el conjunto de colchón y somier. Nos referimos a descansar mal por la noche, levantarse con la sensación de que no se ha descansado o sentir que se tienen posturas en la espalda. Las típicas y dolorosas contracturas de cuando no se está en la posición correcta.

Es evidente que todos pasamos por rachas así por diferentes motivos, pero cuando esto sucede de forma continuada debemos de plantearnos si quizás el colchón ya no nos ofrece el descanso correcto y puede estar perjudicando la calidad del sueño y el descanso. Este tema es muy importante, porque un mal descanso por la noche puede hacer que durante el día no estemos al cien por cien.

Si no se descansa bien pueden aparecer dolores musculares que incluso pueden volverse crónicos, además de todos los riesgos que se pueden correr por la falta de descanso, que causa pérdida de la atención tanto en el trabajo como al desarrollar tareas cotidianas como conducir un coche.

Otras razones para cambiar de colchón

Hay otras razones para cambiar de colchón más allá de que este haya cumplido muchos años. Por ejemplo, si hay cambios significativos de peso. Una persona que pierde mucho peso puede necesitar cambiar de colchón porque este puede estar adaptado a su peso anterior y haber cedido al mismo, no mostrando la resistencia debida a su peso actual.

Lo mismo sucede cuando una persona vive sola y pasa a vivir en pareja. El colchón puede estar adaptado a un determinado uso y, para estar más a gusto los dos, puede ser conveniente el cambiarlo. Así, el nuevo estará a gusto de las dos personas y será mucho más satisfactorio para ambos.

Algunas enfermedades pueden hacer que sea necesario cambiar de colchón porque se necesite un mayor grado de firmeza. Lesiones en la espalda, por ejemplo, pueden hacer que sea imprescindible un colchón de máxima calidad.

¿Y si no acabo de adaptarme a mi nuevo colchón?

A veces, incluso comprando un buen colchón no acabamos de adaptarnos a él por diferentes motivos. Puede resultarnos muy duro, o puede ser que no se adapte a la forma de nuestro cuerpo de la manera que imaginábamos. Haber gastado mucho dinero no es sinónimo de haber acertado pero, ¿quiere esto decir que hay que comprar un nuevo colchón? No, por suerte hay remedios que pueden solucionar, o al menos minimizar, el problema.

Se trata de los toppers para colchones, que son colchonetas que se colocan encima del colchón y que aportan una capa gruesa de otro material, como plumas o viscoelástica. Esto hace que se vea reforzado y se trate justo el problema.

Por ejemplo, un colchón que no se adapta bien puede ser debido a que la capa de viscoelástica no es suficiente o porque no lo hemos comprado con este material. Si ponemos un colchoncillo de viscoelástica encima, le estaremos proporcionando esta capa extra que necesitaba.

Lo mismo ocurre si el colchón es frío o poco acogedor. Un colchoncillo de plumas puede hacer que se duerma como en una nube sin tener que cambiar el colchón, pudiendo aprovecharlo durante mucho más tiempo.

Cambiar de somier al cambiar de colchón

Una de las recomendaciones que se suelen hacer a la hora de cambiar de colchón es cambiar también de somier, aunque aparentemente se vea nuevo, ya que también ha cedido al peso con el paso de los años y, aunque no nos demos cuenta porque estamos acostumbrados, tiene debilitada la zona en la que soporta más peso.

Si los somieres tiene los mismos años que el colchón lo mejor es cambiar todo de una sola vez y así garantizar que el conjunto durará muchos años en perfecto estado. Se evita de este modo que, sin darnos cuenta, se pueda dañar el colchón debido a que el somier vaya cediendo a un ritmo mucho más rápido.

Ropa de cama para habitaciones vintage

El estilo vintage sigue calando hondo y son muchas las personas que se apuntan a esta moda que, además, permite una gran diversidad. Porque no existe un vintage solamente. Vintage es todo aquello que nos traslada a otras épocas. Los años veinte no se parecen demasiado a los cincuenta, ni estos a los sesenta o a los setenta. Por eso, dependiendo de qué es lo que se quiera recrear, se puede jugar con diferentes tendencias.

Comprar ropa de cama online para cualquiera de las tendencias vintage es muy fácil, porque hoy la moda es muy ecléctica y sigue tendencias muy variadas. No es necesario buscar en los armarios de los abuelos para encontrar el juego de sábanas que se necesita o la colcha perfecta para la cama, solo hay que mirar los catálogos actuales y será muy sencillo encontrar alguna firma que ofrezca justamente eso que estábamos buscando.

Te ofrecemos algunas ideas inspiradas en las tendencias vintage más actuales, aunque ya te adelantamos que puedes encontrar muchas más cosas en nuestra tienda online.

Ropa de cama vintage con un aire muy romántico

Uno de los estilos que más encaja con el vintage es el romántico. Colchas como el modelo Garden Bike de Naturals además de ser muy bonitas pueden formar parte de una habitación que trate de recrear un ambiente de otra época.

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Las puntillas, los cojines y las camas con dosel son algunas de las características de este estilo que es el que con más frecuencia se asocia al vintage, aunque no es ni mucho menos la única corriente. Eso sí, podemos afirmar que es sin duda alguna la más femenina de todas.

Las colchas y edredones con estampados florales también son muy adecuados para dar un aire romántico a la habitación, especialmente los de flores diminutas. Lo bueno de este estilo es que encaja muy bien con nórdicos y fundas, algo que siempre se agradece llegado el invierno.

En los setenta, la ropa de cama era muy psicodélica

Si el toque vintage de tu habitación pretende evocar los años setenta estás de enhorabuena, porque te será muy sencillo encontrar ropa de cama perfecta para ello. Las líneas geométricas y los colores muy vivos eran clave durante esta época, y vuelven a estar de moda ahora.

Para una habitación vintage al más puro estilo de los años setenta recomendamos las colchas, porque estas eran fundamentales en esta época. Una cama con la esencia de esta década tiene que tener una colcha que cubra la almohada y que le dé un aspecto de lo más tradicional en la forma de hacerla, pero de lo más chic en el exterior.

El modelo Anatolia de Encama podría encarnar perfectamente este aire de los años setenta, aunque también podrían valer las colchas cuyos diseños están inspirados en las mándalas y que encajarían perfectamente con la filosofía de la época.

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El blanco tradicional

El blanco vuelve con fuerza y la magia de este color, o de la ausencia de color como prefieren definirlo algunos, es que encaja tanto en una decoración vintage que quiera imitar un dormitorio de principios del siglo XX como las más modernas. Todo es cuestión de cómo se realicen las combinaciones para conseguir los resultados esperados.

Lo que no puede faltar en estas camas son las clásicas sábanas de algodón blanco. El algodón es un material tradicional por excelencia y queda perfecto en estas camas con reminiscencias de otros tiempos. La sencillez es la clave para este estilo decorativo, que combina muy bien con los cabeceros de hierro forjado y que otorgan mucha elegancia a cualquier habitación.

No importa si por encima de estas sábanas se usa colcha, edredón o nórdico, lo importante es que el blanco destaque. Por eso, algunas personas incluso han optado por cubrir la cama con los rellenos nórdicos desnudos, sin usar ningún tipo de funda. Para ello, los compran más grandes de lo que correspondería, a fin de que puedan usarse como colcha.

Las colchas estilo patchwork

Las colchas estilo patchwork son vintage por definición. Este tipo de colchas nacen de la antigua tradición de los campesinos más pobres de Irlanda que aprovechaban los restos de la ropa de abrigo que todavía podían servir para coserse cobijas para sus camas.

Cuando emigraron a los EEUU muchos pioneros comenzaron a imitar este método que resultaba muy ahorrativo en una época muy dura para todos ellos. Y de lo que fue una necesidad acabó por surgir una moda que ha llegado hasta nuestros días.

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Hoy, las colchas de patchwork no solo no usan retales viejos, sino que una confeccionada a mano de forma tradicional puede alcanzar precios muy altos. Por eso, lo habitual es comprar colchas con estampados de patchwork, como el modelo Mariposa de Ébano, que permiten darle ese aire antiguo y clásico al dormitorio.

Envolverse en un albornoz, un pequeño placer a tu alcance

Algunas personas son de albornoces y otras prefieren las toallas, aunque ambas cosas tampoco tienen por qué ser excluyentes. Por ejemplo, algunas personas optan por la toalla en días laborables, cuando quieren acabar muy rápido. Sin embargo, se deciden por el albornoz el fin de semana, desayunando incluso con esta prenda y dándose así un paréntesis antes de vestirse y comenzar el día.

Al igual que las toallas pueden formar parte de la decoración de un cuarto de baño, el albornoz también puede ocupar un lugar protagonista, eso sí, es importante que siempre esté en buen estado.

Igual que no pondrías unas toallas raídas en el cuarto de baño donde más se pueden ver, tampoco debes de hacerlo con tus albornoces. Lávalos con cuidado y cuando envejezcan, renuévalos para que su imagen siempre sea perfecta. Una buena manera de tenerlos es en una percha, cerrados con el cinturón y colgados de la puerta o de un gancho en una pared del cuarto de baño.

En nuestro catálogo te ofrecemos una selección de albornoces en la que destacan, sobre todo, los básicos. Esto no es casualidad, ya que son los más demandados en cualquier establecimiento. Pero para quienes quieren algo diferente también ofrecemos opciones estampadas y de marca. Porque el lujo también está presente en los albornoces que pueden ser de firma.

Albornoces básicos de rizo

Los albornoces básicos de rizo son perfectos para toda la familia. Suaves y muy agradables para ponérselos nada más salir de la ducha, estos albornoces hacen que el uso del cuarto de baño sea mucho más rápido, ya que no hay por qué secarse detenidamente y vestirse antes de dejar libre el cuarto para que lo use el siguiente de la familia.

Esto es muy importante cuando hay muchas personas en casa y un cuarto de baño para compartir, algo que ocurre tanto en familias numerosas como en el caso de pisos compartidos de estudiantes o de personas que trabajan. El cuarto de baño es uno de los espacios que suelen causar más polémica, ya que todos los necesitan más o menos a las mismas horas y, por tanto, su uso debe de ser lo más eficiente posible.

Pero además son perfectos para los más frioleros, que siempre se lo piensan dos veces antes de quitarse la toalla. De este modo, saldrán envueltos en el edredón y podrán cambiarse cuando ya estén secos y noten que se han adaptado nuevamente a la temperatura de fuera del agua.

Los tonos variados de los edredones básicos de rizo hacen que cada miembro de la familia, ya sea de sangre o esa familia ocasional con la que se convive durante un tiempo, pueda elegir el que más le guste y sea muy fácil diferenciar unos de otros.

Albornoces estampados, un toque diferente

Aunque los edredones lisos nos encantan y nos parece que tienen muchos puntos a su favor, no vamos a decir que no a aquellos estampados que pueden dar un toque diferente. Por eso, en nuestro catálogo también se encuentran opciones estampadas para poder variar.

Al igual que los edredones básicos estamos hablando de un diseño totalmente unisex, válido para todos los miembros de la familia y que está disponible en una gran variedad de tallas para que todos puedan elegir la que mejor les sienta.

Nosotros recomendamos que el albornoz no quede excesivamente justo ya que tiene que ser cómodo y facilitar la movilidad. Se trata de poder salir con el albornoz puesto y que la persona pueda moverse tranquilamente sin que quede al descubierto nada que no se desee mostrar.

Algunos trucos para que tus albornoces estén siempre perfectos

Para que el albornoz sea perfecto lo primero que tienes que conseguir es que seque bien. Y para ello es fundamental lavarlo antes del primer uso. Con este lavado se consigue que el rizo deje de estar apelmazado, pero también se contribuye a liberar cualquier resto de tinte o de producto químico que pueda haber quedado.

Es muy importante que los lavados sean en agua caliente, pero no se añada suavizante. Esto es así porque el suavizante deja una capa de silicona sobre el rizo que hace que pierda propiedades absorbentes. Por eso, nunca se debe de utilizar con albornoces, toallas o paños de limpieza.

Si se usa un secado de máquina lo mejor es hacerlo con un programa suave y nunca acabar de secar por completo la prenda, es bueno que le quede un ligerísimo toque de humedad. Así, se puede extender, o incluso planchar si se desea, de una forma mucho más rápida y más eficiente.

No es necesario lavar el albornoz tras cada uso, ya que se pone sobre la piel húmeda pero limpia. Si en el cuarto de baño hay calefacción se puede colgar el albornoz cerca de la misma para que seque rápido, aunque no se recomienda colgarlo del radiador.

La suavidad y la naturalidad del algodón en tu cama

Las sábanas algodón son las favoritas de quienes tienen como primera opción los tejidos totalmente naturales. La suavidad y el frescor del algodón natural puede ser muy bien imitado por las fibras sintéticas, pero nunca tendrá todas sus características.

Pero además, las personas alérgicas tienen en el algodón a su aliado natural, porque no causa reacciones y permite que puedan descansar de una manera mucho más plácida. Su alto grande de transpiración facilita dormir en una cama seca y agradable durante toda la noche.

Por todos estos motivos, en nuestro catálogo no dudamos en ofrecerte una amplia selección de sábanas de algodón, las cuales puedes elegir en todos los tamaños del mercado y en una completa variedad de estampados y colores.

Puedes encontrarlas totalmente lisas, con un discreto estampado en la parte del embozo o con bonitos y coloridos estampados. Desde los clásicos de flores que nunca pasan de moda, hasta las coloridas listas de colores o los diseños más modernos con cachemir y colores difuminados.

¿Por qué elegir algodón en invierno?

Elegir algodón en verano es todo un acierto por muchos motivos. Vamos a hablar sobre los principales:

-El algodón es muy transpirable. Sobre todo cuando dormimos en pareja, siempre uno de los dos es más caluroso por lo que este tipo de sábanas se adapta a la temperatura de cada uno y permite que toda la humedad salga de la cama y la persona duerma seca, absorbiendo todo el sudor que pueda producir.

-Son muy suaves. A pesar de las bajas temperaturas, hay personas que eligen dormir sin pijama o con uno corto que deja gran parte de la piel al aire libre. Es entonces cuando se aprecia mucho más que las sábanas sean suaves y de tacto muy agradable.

-Secan muy rápido por lo que, si las temperaturas no son las más idóneas ni la humedad, será mucho mejor que se sequen fácilmente y así evitemos que malos olores se queden en sus fibras y haya que volverlas a lavar.

Las primeras sábanas de tu bebé

Los humanos nacemos totalmente indefensos en todos los sentidos. No solo somos de los pocos mamíferos incapaces de caminar nada más nacer, sino que además tenemos nuestro sistema inmunológico sin acabar de formarse. Todo en nosotros está a medio terminar: los pulmones son débiles, el estómago es muy delicado y la piel es extremadamente sensible.

Con el paso del tiempo, la piel va adquiriendo una capa protectora que hace que pueda enfrentarse mejor a productos que pueden resultarle agresivos, como algunos químicos. Pero, al nacer, la sensibilidad es muy alta y por eso muchos bebés sufren eccemas, rojeces e irritaciones.

Las sábanas de algodón son muy respetuosas con esta piel todavía sin defensas del recién nacido y por eso se recomienda que en la cuna se utilicen algodón cien por cien en todo lo que va a estar en contacto con el niño.

Muchos padres prefieren continuar usando algodón cien por cien durante toda la infancia del niño, especialmente hasta los seis u ocho años, un momento en el cual ya las defensas son mucho más fuertes. Así, se aseguran que el niño dormirá a gusto y que no sufrirá picores ni reacciones a nada mientras duerme.

Sábanas respetuosas con todo tipo de pieles

Ya hemos explicado que el algodón es muy suave y que es perfecto para todos aquellos que tienen problemas de alergias. Pero a veces no se trata tan solo de una alergia, sino que más bien se trata de sensibilidad a algunos químicos.

Los textiles acrílicos pueden causar irritaciones al liberar algunas sustancias empleadas en su fabricación, algo que no pasa con el algodón. Por eso, los que tiene una piel de tipo sensible notarán que descansan mucho más a gusto en sábanas cien por cien de algodón, disfrutando de su suavidad y de su calidad natural.

Uno de los defectos de este tipo de sábanas es que pueden encoger un poco al lavarse, por eso hay que tener precaución en los programas que se utilicen en la lavadora. Este tipo de sábanas no suelen venir muy justas ya que los fabricantes cuentan con que puedan encoger ligeramente, pero lo mejor es comprobar siempre las medidas para no llevarse sorpresas.

Lo mejor es un programa de treinta grados como máximo y tener cuidado con los centrifugados si hay bordados de algún tipo. Si el fabricante pone que las sábanas pueden ir a la secadora, es elegirá siempre un programa especial para ropa de algodón y se evitará la sobreexposición al calor, siendo preferible sacarlas de la máquina estando ligeramente húmedas. Así, será también más fácil plancharlas ya que se arrugan con mucha facilidad.